Desde el principio de los tiempos la humanidad ha estado dominada por imperios, ya que el ímpetu de conquista de los lideres de las naciones veían con buenos ojos las riquezas del vecino, y, sobre todo, la conquista de territorios, en la mayoría de las ocasiones, con el sentido propio del poder.
Y no solo hablamos de cuestiones políticas, también de razones económicas por medio del dominio de las rutas comerciales y el control de los recursos naturales. Todo eso hizo con que las potencias de ayer y de hoy rivalizasen por los puntos estratégicos, pasándose de manos, entre unos y otros.
Desde la edad de piedra hasta nuestros días las sociedades y tecnologías cambiaron, sin embargo, los imperios siguen vigentes, donde el dominio militar no es lo único, también hay el lingüístico, social, económico e incluso cultural.
Poco a poco, las naciones y sus ejércitos han dejado paso a las empresas, las cuales, siguiendo la misma filosofía, han ido conquistando mercados, regiones, hasta la conquista global del planeta, vendiendo sus productos y servicios en todos los rincones del planeta. Todos tenemos en mente desde multinacionales del deporte, de energía, de bebidas, hasta las de tecnología, donde sus marcas son reconocidas en todas partes.
Sin embargo, hay un espacio por conquistar, hablamos del mundo digital, donde la imposición de las fuerzas es algo más complejo, más complicado, pero ahí tenemos a Google, que parece el actual imperio que rige los destinos digitales de todos aquellos que naveguen por la red.
Los imperios caen, luego aparecen otros, mientras la mayoría solo podemos ver bajo que influencias estamos, o que repercusiones podremos padecer, simplemente por estar en un lado u otro.
En mullerestrategic identificamos los diferentes imperios, tanto geopolíticos, como comerciales, que afecten más directa o indirectamente a nuestras clientas, así como las variables y actores que intervienen en el mismo, Todo eso, con el objetivo de poder tomar decisiones tanto en el presente como en el futuro, anticipándose a las amenazas, y sobre todo, aprovechándose de las oportunidades, porque lo único que podemos estar seguros es que estaremos bajo algún imperio, nos guste o no.














