A lo largo de la vida, informal o formalmente, caemos en las rutinas, en las costumbres, en los hábitos del día a día. Buscando las mismas cosas, las mismas informaciones, todo para seguir estando en nuestra zona de confort. Así estamos más cómodos, más seguros, sin correr riesgos.
Poco a poco, nos vamos encerrando en nosotros mismos, escuchando las mismas noticias, leyendo las mismas fuentes, hablando con las mismas personas, de los mismos temas, sin querer salir de un camino predeterminado, establecido, recto y sin problemas.
Pero esto ya no es solo personal, sino que vemos que toda la sociedad, o una buena parte de ella, agrupándose en grupos que tengan su misma forma de pensar, de actuar y de entender. Enfrentándose a los demás grupos, cuyos razonamientos, y sobre todo costumbres, chocan con las nuestras, llevando a conflictos, que, a lo largo de la historia, han llegado a ser guerras cruentas, a veces por razones religiosas, o ideológicas.
Sin darnos cuenta, nuestra cúpula, ya es social, puede albergar a una ciudad o pais entero, encerrados en si mismo, sin querer recibir información del exterior, incluso prohibir el poder salir de esa esfera, para no incitar a que otras personas puedan tener la misma idea, o curiosidad para poder explorar otros mundos.
Sin embargo, con la llegada de las nuevas tecnologías, sobre todo internet, ya podemos, con un solo golpe de ratón, visitar, conectar, aprender, ver, explorar, etc. No hace falta salir de la cúpula, ya viene todo a nosotros, con la simple curiosidad de navegar por las redes. Aunque, paradójicamente, muchos seguimos, metidos en esa cúpula, que, aunque más grande, se convierte en virtual, que no por eso, deja de ser real.
Ahora, el confinamiento, puede ser voluntario, o obligatorio (como lo vivido con el COVID), y solo es nuestra voluntad la que hace que elijamos seguir encerrados, si bien, los medios, las clases políticas, las personas a nuestro alrededor, a veces más por miedo o egoísmo, no nos dejan ser lo suficientemente rebeldes para poder explorar, y seguir siendo políticamente correctos.
En mullerestrategic invitamos a los clientes a romper con la cúpula, a ver más allá, observar como es el resto del mundo, lo que hacen, lo inventan, lo que descubren, ya que esos avances, llegarán, porque otros, más avispados que nosotros, habrán dado ese paso, vendiendo algo único, cuando solo lo han copiado, o se han inspirado, viendo lo que esta ocurriendo fuera de la burbuja, donde la mayoría quiere seguir viviendo. Saliendo de la caja, para ver como más claridad los escenarios. Como aquella celebre frase: “si hacemos siempre las mismas cosas, obtendremos siempre los mismos resultados”.














